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Contextualización: ¿qué es el mercado social?

Autor/a: 
Fernando Sabín Galán - REAS Madrid

Hay una realidad emergente distribuida territorialmente y articulada a través de redes que desarrollan, desde la práctica cotidiana, una propuesta de cambio radical de las reglas de mercado en las que se basan las relaciones económicas en la actualidad. Los mercados sociales, tal y como se recoge en su definición más utilizada, nacen con la idea de articular «una red de producción, distribución y consumo de bienes y servicios que funciona con criterios éticos, democráticos, ecológicos y solidarios, constituida por empresas y entidades de la economía social y solidaria junto con consumidores y consumidoras individuales y colectivos. El objetivo es que esta red permita cubrir una parte significativa de las necesidades de sus participantes y desconectar la economía solidaria de la economía capitalista, tanto como sea posible» (definición recogida en el portal de referencia de los mercados sociales surgidos en el ámbito de REAS, www.konsumoresponsable.coop).

Para que esta idea se constituya en una realidad significativa y, por tanto, sea contra hegemónica dentro del mercado capitalista se necesitan por lo menos tres condiciones:

  • Un movimiento social amplio y denso que haga de la economía, y en concreto del mercado, un campo de batalla fundamental para alcanzar mejores condiciones de vida, de reparto de la riqueza y de sostenibilidad.
  • Una organización representativa que sea capaz de describir teóricamente e impulsar en la práctica y de forma territorializada.
  • Una masa crítica de consumidores/as responsables que se sientan protagonistas activos del cambio.

Se pueden señalar además cuatro elementos que, combinados de forma flexible, podrían ser los ingredientes mínimos que permiten un desarrollo integral y escalable de articulación efectiva de un Mercado Social:

1.Voluntad transformadora de las condiciones de mercado:

Un mercado social lo es porque tiene una inequívoca intención de cambiar las condiciones del mercado y, en la medida de sus posibilidades, lograr que éste sea más inclusivo, democrático e igualitario. Estos principios sobre los que se fundamenta son la base sobre la que se construyen y orientan el resto de herramientas necesarias para su desarrollo.

2. Una comunidad implicada (consumidores/as, empresas, entidades referentes de distintos sectores sociales (ecologismo, defensa de consumidores/as, cooperativimo, ONG,…):

Detrás de un mercado social hay una pluralidad de agentes sociales que a través de su implicación constituyen un espacio abierto a la participación y generador de una identidad compartida entorno a unos objetivos de cambio, siempre con la voluntad de hacer que los intereses de la producción y del consumo sean sinérgicos.

3. Proceso democrático de articulación:

Para la consecución de una iniciativa que constituya una comunidad económica es necesario poner en marcha procedimientos que garanticen la participación efectiva y en igualdad de los diferentes agentes, así como la gestión de los diferentes intereses en juego.

4. Combinación de herramientas de visibilización, comercialización y de acceso a un consumo responsable:

Los mercados sociales implementan de forma complementaria diferentes instrumentos orientados a activar y dinamizar las relaciones de intercambio de bienes y servicios entre los miembros, así como estrategias destinadas a atraer a nuevos públicos y empresas a los valores y principios de la ESS. Las herramientas más comunes a los diferentes modelos de desarrollo de mercados sociales son: los sistemas de certificación y balance social (inspirados en tres principios: transparencia, coherencia y responsabilidad); las monedas sociales como instrumentos para la proliferación de los intercambios comerciales; las ferias, ya implantadas en muchas ciudades, como eventos de visibilización y encuentro; y por último cabe destacar el empleo de herramientas de comunicación orientadas a la publicidad (catálogo), la sensibilización y la reflexión. La página web de referencia es www.konsumoresponsable.coop.

Los mercados sociales no sólo han de seguir mejorando los procedimientos y herramientas de las que se dota para convertirse en una alternativa viable y multitudinaria, forma en la que realmente adquiriría sentido, sino que deben de seguir cuestionándose e inventándose, en un diálogo continuo con los movimientos y la ciudadanía crítica, para romper definitivamente y de base con las lógicas económicas capitalistas en pro de otras que pongan las personas y vida en el centro.