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Las Ferias de ESS

Autor/a: 
Carlos Rey Bacaicoa - REAS Red de Redes

Las ferias de economía solidaria que se están llevando a cabo son un instrumento más, pero muy importante, para fortalecer y visibilizar el mercado social. En estas ferias se fomentan espacios de encuentro, conocimiento e intercooperación entre empresas, entidades y movimientos sociales para construir colectivamente un circuito económico alternativo que estimule e impulse una transición hacia una economía poscapitalista.

Con estas ferias también se quiere acercar el mercado social a la ciudadanía, promoviendo el desarrollo del consumo responsable, crítico y consciente en el encuentro entre iniciativas económicas que apuestan por la economía solidaria y las personas que desean participar de una manera más activa en conseguir una mayor coherencia entre el tipo de sociedad a la que aspiran y sus relaciones económicas habituales.

Además, estos eventos refuerzan el potencial de la economía solidaria, que demuestra que está presente en todas las fases de la economía (producción, comercialización, consumo, finanzas, recuperación, cultura, comunicación...) y que con su oferta cubre ya casi todas las necesidades de consumo que tiene cualquier persona o entidad.

Más allá de lo económico, las ferias son también un espacio cultural y de encuentro de ideas, propuestas, debate y reflexión. Por ello unido a las ferias se organizan infinidad de actividades, talleres, actos culturales, exposiciones y encuentros con medios de comunicación que amplifican el mensaje de cada evento.

Aunque las ferias de cada territorio tienen particularidades y trayectorias propias comparten una misma lógica, de modo que cualquiera de estas podría hacer suyos objetivos como los de la Fira d’Economia Solidària, una de las ferias más importantes que se realizan:

  • Dar a conocer qué es la ESS y las soluciones que aporta a las necesidades materiales de las personas en su vida cotidiana.
  • Divulgar las alternativas que aporta la economía solidaria a la crisis, tanto a corto plazo para cubrir necesidades urgentes, como medio y largo plazo para salir del capitalismo.
  • Dar visibilidad al tejido comercial y empresarial de la ESS.
  • Incrementar la conciencia de «sector económico» entre las protagonistas de iniciativas de ESS.
  • Fomentar la intercooperación entre los agentes de la ESS.
  • Aumentar el número de personas y organizaciones comprometidas en las iniciativas de ESS, como consumidoras, proveedoras ahorradoras o emprendedoras.
  • Consolidarse como un referente del mercado social.

En las ferias se pueden encontrar stands informativos y de venta de productos y servicios de diferentes entidades asociadas al mercado social o relacionadas con la ESS en sectores como finanzas éticas y solidarias, transporte sostenible, comercio justo, energías renovables, alimentación ecológica y de proximidad, bioconstrucción, textil, cooperativas, inserción sociolaboral, seguros éticos y solidarios, soberanía alimentaria, software y licencias libres, bioconstrucción, turismo responsable, emprendimiento social, recuperación, reciclaje y reutilización, inserción sociolaboral, bancos del tiempo, comunicación alternativa, artesanía local, salud y educación alternativa, cooperación internacional, economía feminista, intervención social, movimientos y campañas sociales y ecológicas...

Cada feria responde a las necesidades y particularidades de su mercado, adquiriendo sello propio bajo estas especificidades. Algunas se realizan de manera anual y tienen amplia proyección geográfica (con mayor envergadura en materia de gestión y volumen de asistentes, actividades...), mientras que otras se celebran mensualmente y se circunscriben a los barrios en que se ubican (el caso de Txantrea y Casco Viejo de Pamplona, por ejemplo). Las hay que operan con moneda propia (boniato en Madrid, ecosol en Catalunya y txanpon en Navarra), mientras que otras aún no han emprendido ese camino.

En el discurso inaugural de la feria de Navarra de 2014 se destacaba lo siguiente: «venimos a visibilizar, reivindicar y demostrar que otro mundo no sólo es posible y necesario, sino que ya se está construyendo, que ya hay alternativas, que hay millones de personas haciéndolo posible, reapropiándose del espacio público, del espacio económico, a contracorriente. Somos una realidad en aumento en el Estado español, sumamos más de 50.000 personas socias, 10.000 trabajadoras contratadas y más de 1.500 entidades organizadas alrededor de la economía solidaria».