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Auditoría Social

Autor/a: 
Amaia Naveda Sáenz de Ugarte - REAS Euskadi

Es un hecho que nuestro sistema económico es entendido casi exclusivamente desde los criterios de la rentabilidad económica y financiera. De esta manera, las diferentes iniciativas económicas suelen conceder al beneficio un valor por encima de cualquier otra consideración social y/o ética, aceptando la racionalidad y el utilitarismo como criterios de comportamiento fundamentales en la toma de decisiones en la economía cotidiana.

Sin embargo, otras formas de entender y hacer empresa y economía se van abriendo paso por todo el mundo. En los últimos tiempos han surgido un buen número de iniciativas que tratan de demostrar que responsabilidad y rentabilidad pueden ir unidas y que existen otras formas de producir, de consumir y de ahorrar diferentes a las mayoritarias propuestas por el sistema de mercado. Estas iniciativas parten de criterios éticos y sociales, como el respeto al medio ambiente, la solidaridad con los sectores más excluidos, la cooperación, la equidad de género, el compromiso con el entorno, etc.

La NEF (New Economics Foundation) presenta la auditoría social (AS) como un proceso que permite a una organización evaluar su «eficacia social» y su comportamiento ético en relación con sus objetivos, de manera que pueda mejorar sus resultados sociales y solidarios y dar cuenta de ellos a todas las personas comprometidas por su actividad. Es un instrumento para medir, evaluar y corregir este impacto social y solidario en función de sus objetivos y valores, así como de los demás actores implicados.

Así pues, la AS es un proceso de aprendizaje que puede ser integrado en el ciclo normal de la planificación, de la evaluación y de la elaboración de informes, lo que tiene múltiples repercusiones positivas:

  • Consolida la identidad propia y el objeto social de la organización.
  • Hace más visibles los objetivos y valores de la organización, reforzando su perfil ético, social y político.
  • Mejora y consolida la comunicación interna y externa, facilitando la transparencia y la rendición de cuentas hacia el interior de la organización, hacia el entorno directo en el que nos desarrollamos y hacia la sociedad en su conjunto.
  • Incide en aspectos de mejora de la vida de la organización y de su misión, así como en el cumplimiento de principios de transparencia interna y externa y participación e información.
  • Incentiva el reto para los cargos de responsabilidad de las organizaciones de rendir cuentas.
  • Facilita la comprensión del objeto social y situación de la entidad para las personas que se incorporan a ella.

Actualmente en el estado español se están llevando a cabo procesos de auditoría social en diferentes territorios: Euskadi, Navarra, Cataluña, Madrid y Aragón. Además, en el año 2014 se consensuó una batería de indicadores comunes a escala estatal que irán aplicándose paulatinamente de la mano de las distintas REAS en el resto de territorios.