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Som Energia

Parque Científico y Tecnológico de la UDG. Edificio Giroemprèn. C / Pic de Peguera, 11 (Ala A, despacho A.2.08) 17003 Girona info@somenergia.coop https://www.somenergia.coop/

Som Energia es una cooperativa de consumo de ámbito estatal, sin ánimo de lucro. Cuenta con más de 21.000 personas socias. Su actividad es la comercialización de electricidad de fuentes renovables y producción de energía renovable a través de proyectos colectivos. Organización cooperativa, innovadora por los espacios de participación, empoderamiento, formación, debate, intercambio de información y creación de red.

Los proyectos de producción de energía actualmente en marcha son: 5 proyectos fotovoltaicos de 730kw (8 cubiertas), una planta de biogás de 500kw. También cabe mencionar un convenio de instalación de una caldera de biomasa de 80kw en un centro residencial de educación intensiva del grupo Fundació Plataforma Educativa (pero que no está conectado a la red). Esto supone la generación de energía para el consumo anual de unas 1120 unidades familiares.

Pertenece a la XES, REAS Red de Redes, Coop57, Fiare, Mercado Social (asociación estatal), Xarxa per la Soberania Energètica y Plataforma por un Nuevo Modelo Energético (estatal). Tiene acuerdos de intercooperación y colaboración con Arç, La Marea, Coopérnico (Portugal) y ECOOO. Es miembro fundador de la Federación Europea de Cooperativas de Energía Renovable (Rescoop.eu)

Herramientas

Democracia Económica

Los valores del cooperativismo están 100% presentes. El objetivo principal de la cooperativa es la democratización del sector energético, poner a la ciudadanía en el centro de la transición energética.

Los órganos de gobierno de la cooperativa son los siguientes: la asamblea general y asambleas extraordinarias, donde se toman las decisiones sobre grandes temas; el consejo rector (formado por personas socias voluntarias) que vela por el cumplimiento del mandato de la asamblea y toma decisiones de menor envergadura de manera rápida y fácil; y el equipo técnico, que incluye a las personas trabajadoras, que desarrollan las tareas para dar el servicio, garantizar la participación,etc., y la persona que lleva la gerencia, que hace de enlace entre equipo técnico y consejo rector.

La articulación territorial se desarrolla a través los grupos locales constituidos a nivel municipal, comarcal, regional, etc. Estos grupos son consultados cuando hay que tomar decisiones que conciernen a sus territorios.

Los espacios de empoderamiento y aprendizaje se producen, por un lado, mediante la Escuela de Septiembre (encuentro formativo, de debate y cuestionamiento interno y externo que se realiza anualmente) y por otro a través de las actividades descentralizadas de los grupos locales. También existe una plataforma online en software libre creada por y para las personas socias, que permite intercambiar información y que es un espacio de participación y debate a través de los foros.

Se realiza el balance social desde 2011. La cooperativa se financia principalmente a través de las aportaciones obligatorias de las personas socias al capital social (100€ al entrar). Cuando se decidió poner en marcha proyectos de producción se realizó una ampliación voluntaria de capital y se emitieron unos títulos participativos, que tienen una rentabilidad muy pequeña. Esto se hizo para mantener la independencia de las entidades financieras. Se sigue el principio de autogestión financiero y también productivo.

Acción eco-socio-política

Som Energia es un actor más de la acción política y las campañas del sector, pero no es el actor principal, ya que su manera de hacer política es desde otro punto. Crea espacios de concienciación, es un actor relevante dentro de un movimiento social más amplio, pero no es un movimiento social.

Se mueve en un sector oligopólico, y esto dificulta la incidencia real en la legislación. A nivel estatal, la creación de una alianza fuerte entre las diferentes cooperativas, que como Som Energia trabajan para conseguir otro modelo energético, sería importante para revertir la situación. A nivel municipal, sí que hay ayuntamientos que son socios, pero con ciertas complicaciones.

El compromiso ambiental es total. Hay un debate fuerte incluso sobre los criterios para aceptar los proyectos de renovables.

Transferencia y replicabilidad

Al ser una cooperativa estatal todo el material está en varios idiomas. Las asambleas se hacen en castellano y hay streaming para que todo el mundo pueda participar y votar. A medida que aumenta la masa crítica de socios, el porcentaje de gente que participa en las asambleas es menor. Para solventar esto se quiere implantar herramientas que permitan el voto telemático.

Hay mucha libertad en la organización de los grupos locales. Esto ha sido muy importante a la hora de afrontar el crecimiento. Se busca la autosuficiencia en todos los niveles.

Igualdad

Som Energia nace en un contexto de crisis, en el que se hace cada vez más visible que hay cinco grandes empresas que controlan el sector energético, y que éstas siguen teniendo beneficios mientras cada vez hay más personas que no tienen garantizados sus servicios básicos. Esto ha hecho que mucha gente se acercara a Som Energia. Aunque la cooperativa no trabaja directamente la pobreza energética, hay predisposición para crear en un futuro una herramienta financiera destinada a las personas socias que no puedan pagar la factura. Otra propuesta es la de fraccionar la cuota de entrada para ser socio/a (100€)

No hay estrategias de igualdad de género, pero en el equipo y consejo rector hay paridad. Aunque el sector energético es un sector muy masculinizado, cada vez hay más militancia femenina.

Entrevista

¿Cuáles son los hitos clave de vuestra trayectoria para llegar a donde estáis ahora?

Hay varios, pues en un tiempo relativamente corto Som Energia ha conseguido convertirse en una opción real de provisión energética renovable alternativa a la que domina en el sector. Es decir, poder ofrecer a la gente una opción viable de consumo y generación basado en las renovables y la participación. Sin duda, ha sido clave conseguir llegar a mucha gente de diferentes rincones del estado, facilitar su auto-organización a través de grupos locales y su participación a través de otros espacios.

¿Qué es lo que mejor ha funcionado? ¿de lo que estáis más orgullosas?

Cumplir con los objetivos fijados desde el principio ha sido muy importante. Demostrar que con esfuerzo se puede llegar a conseguir aquello que un colectivo se ha propuesto alcanzar. En poco menos de un año de haberse fundado Som Energia, se inició la actividad de comercialización. Eso ya supuso poder ofrecer un servicio a las personas socias. Pocos meses después vinieron los primeros proyectos de generación propios y el modelo de inversión, que permitía a las personas socias ser parte activa en la producción de energía de fuente renovable. La confianza depositada en el proyecto por parte de la gente ha sido fundamental. El ritmo de crecimiento de la base social ha permitido la sostenibilidad del proyecto. Y esto ha sido gracias al trabajo voluntario y desinteresado de muchos miembros activos de la cooperativa, que a través de los grupos locales han ido difundiendo el proyecto de Som Energia.

¿Qué os queda por hacer? ¿Principales retos?

Queda mucho aún por hacer. A parte de consolidar la calidad del servicio de comercialización, queda mucho recorrido por hacer en generación. Los reiterados cambios en el marco regulatorio han puesto directamente en jaque el objetivo inicial de la cooperativa: producir la misma cantidad de energía de origen renovable que consumen el conjunto de las personas socias. Esto obliga a idear fórmulas innovadoras para poder seguir inyectando de manera colectiva más kilovatios verdes a la red. También hay que continuar trabajando para poder ofrecer otros servicios a las personas socias y para seguir fomentando su participación. Por ejemplo, la creación de servicios que les ayuden a ser más eficientes y que les permitan ahorrar en el consumo, así como nuevas herramientas de comunicación y participación encaminadas a un mejor empoderamiento y al mantenimiento del espíritu democrático.

Dad dos claves a alguien que quiera iniciar un proyecto similar

Tener conocimiento de la existencia y buen funcionamiento de cooperativas con similares objetivos en otros países ha sido importante para creer en la viabilidad del proyecto. Desgraciadamente, el marco regulatorio español pone muy difícil el desarrollo aquí de iniciativas como Som Energia. Pero pese a ello, es posible hacer algo. Es importante ser eficiente y eficaz en la consecución de los objetivos preestablecidos, y ser hábil en ir superando las barreras (a veces totalmente inesperadas) que van encontrándose en el camino. Pero no menos importante es el hecho de crear una organización que facilite la participación de la gente, que permita que ésta se sienta parte activa de un proyecto común.

¿En qué manera hacéis incidencia política sobre los titulares de obligaciones para que se garanticen los derechos (cambios legislativos, cambios en actuaciones concretas...)?

Som Energia es en sí misma una manera práctica de incidir sobre el actual modelo energético. Pero la capacidad de Som Energia de lograr cambios en la legislación a favor de un modelo energético renovable, democrático y justo yace también en su colaboración con otros actores. Som Energia forma parte de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético y de la Xarxa per la Sobirania Energètica así como de REScoop.eu, la federación europea de cooperativas de ciudadanos y ciudadanas para las energías renovables. Estos actores tienen como principal actividad hacer incidencia política para que se cambien las reglas del juego en el campo de la energía.

¿Cómo la propia iniciativa favorece o garantiza el ejercicio de derechos a través de su actividad, su manera de organizarse, etc?

Una vez superada la barrera de entrada de 100€, cualquier persona socia tiene el derecho a consumir energía a través de la cooperativa, poder invertir en los proyectos de producción y participar en los procesos de debate y toma de decisiones. Los grupos locales, la plataforma online, las comisiones de trabajo y la escuela de septiembre son espacios para ir avanzado en la consecución de una soberanía energética, el derecho de decidir colectivamente, en condiciones de libertad e igualdad, cómo proveernos de energía.

¿Cómo favorece los procesos de empoderamiento de los titulares de derecho en un sentido amplio?

Los espacios de participación y empoderamiento de Som Energia permiten a las personas socias cultivar una ciudadanía más concienciada y responsable. Las actividades de debate, formación y el intercambio de conocimiento son valiosas porque tienen el potencial de ampliar la capacidad de actuar de la gente, tanto dentro como fuera de la cooperativa.