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La Pantera Rossa

C/ San Vicente de Paúl, número 28. 50001 Zaragoza info@lapanterarossa.net http://www.lapanterarossa.net

La Pantera Rossa es un centro social librería, comprometida con la economía social y solidaria, que abrió sus puertas en Zaragoza a finales del año 2010, tras la confluencia de diversas entidades sociales en defensa de lo común. El proyecto se puso en marcha a partir de la iniciativa de varios colectivos como la redacción local del Periódico Diagonal, la Red de Apoyo a Sin Papeles, el Centro de Estudios Metropolitanos Azofra o el Colectivo Mambrú, y se materializó gracias al apoyo de una amplia red de confianza. 

El centro social cuenta con 150 personas asociadas que contribuyen con su cuota a su mantenimiento. La cooperativa librera dispone de 3 personas socias trabajadoras. Se trata de un proyecto, en el sentido estricto de “proceso”, dirigido hacia la acción cultural y política, que nace de la mezcla y del aprendizaje mutuo, y que busca reunir la inteligencia colectiva, promover la creatividad, extender la crítica y la autonomía social. 

La Pantera Rossa forma parte de Mercado Social Aragón, Coop57, Som Energía, la Fundación de los Comunes y la red de librerías asociativas (informal). Además, los colectivos participantes pertenecen a diferentes redes con las que colaboran como la Internacional de Resistentes a la Guerra, la campaña estatal de objeción fiscal y de desobediencia económica.

Herramientas

Democracia Económica

Desde la cooperativa se gestiona la actividad económica de librería y el centro social (bajo la forma jurídica formal de asociación cultural), en el que se incluye la cooperativa, es el espacio de coordinación y organización de actividades y de dinamización sociopolítica.

El centro social se ha conformado como espacio que potencia y canaliza otras formas de pensamiento, y conecta experiencias y realidades transformadoras emergentes. Ha sido y sigue siendo uno de los lugares desde donde han surgido iniciativas ligadas al 15-M, a las mareas, a la apuesta municipalista, o a las nuevas organizaciones ciudadanas por una revolución democrática.

Acción eco-socio-política

La Pantera Rossa ofrece un espacio de reproducción política, social y afectiva, abierto a asambleas, charlas y seminarios de o para los movimientos sociales. Se ofrece como espacio polifuncional ideado como escaparate y zona de debate de la vida asociativa.

La Pantera Rossa no pretende ser únicamente un lugar que ofrece actividades y textos diferentes. Una de las características que define esta iniciativa es su voluntad de interpelar y ofrecerse a la sociedad en su conjunto, “a la Humanidad”, mimetizándose con el paisaje que la rodea para transformarlo.

Igualdad

Una de las secciones fundamentales de la librería es el feminismo. Las publicaciones sobre feminismos no sólo abarcan un espacio destacado sino que son transversales. Se potencian libros escritos por mujeres en todos sus géneros (política, narrativa, infantil, etc.) y siempre bajo valores no sexistas. En el ámbito interno de la actividad, se reconocen ámbitos de mejora para la conciliación entre el día a día laboral y los cuidados de las personas que lo conforman.

Entrevista

¿Cuáles son los hitos clave de vuestra trayectoria para llegar a donde estáis ahora?

Por un lado, la apuesta por un centro abierto a la gente que no sólo materializara una librería sino que también conjugara un proyecto de economía social con la reivindicación, la autoformación sociopolítica y la acogida de los movimientos sociales protagonistas de cambios en la ciudad. Por otro, la confianza en todo el proceso del 15M. Cuando una gran parte de la izquierda lo estaba acusando de movimiento seudo-manipulado, La Pantera Rossa le abrió sus puertas de par en par convirtiéndose en una referencia del movimiento. Las primeras reuniones del 15M o de muchas de las Mareas surgidas posteriormente, la primera asamblea de Stop Desahucios o las iniciativas municipalistas, se dieron cita también aquí.

¿Qué es lo que mejor ha funcionado? ¿de lo que estáis más orgullosas?

Buena parte de los movimientos sociales vivíamos hacia adentro cayendo con frecuencia en la endogamia y el gueto político. Necesitábamos romper esta dinámica y comunicarnos con más gente sensible a cambios pero aislada, o incluso marginada de la movilización. La ubicación e imagen del proyecto tiene mucho que ver con esto. En el momento que configuramos el espacio en esa dirección comenzamos a conectar con las “mayorías sociales” popularizando el proyecto. Más aún, con la eclosión del 15M, entonces nos convertimos rápidamente en aquello que pretendíamos: "ser un espacio de referencia donde sus protagonistas fueran las personas y los movimientos sociales". La realidad nos fue colocando en el centro al impulsar un proceso de cambio popular por una democracia real. Un proceso que camina con la gente, no a pesar ni por encima de la gente. La acogida ha sido espectacular y en cierta manera nos supera porque el ritmo asociativo y sus necesidades llegan a desbordar las capacidades del espacio. Éste era el reto más difícil de conseguir y sin embargo, es uno de los logros que más rápidamente hemos alcanzado.

¿Qué os queda por hacer? ¿Principales retos?

En estos 4 años nos hemos desenvuelto en una gran vorágine social con una apuesta clara por la innovación. Tenemos que seguir con mucha atención y autocrítica cómo se desarrolla este momento histórico de convulsión, cuáles son las necesidades que surgen por el camino y ver cómo podemos situarnos. Al mismo tiempo, necesitamos cohesionar y hacer crecer más el equipo dinamizador del proyecto, que ha vivido dispersión por la atracción de nuevas experiencias que han surgido en este tiempo y han absorbido a una parte de nosotras.

La venta de libros, y más aún de carácter político, es un negocio poco lucrativo y hace falta asentar nuestra viabilidad económica haciendo compatible una empresa de economía alternativa sostenible y un espacio cultural y político regenerador. Vincularnos más activamente a las redes de economía solidaria y potenciar y articular una red de librerías en la que se comparta una realidad, un contexto y una visión común, son también retos a afrontar.

Dad dos claves a alguien que quiera iniciar un proyecto similar

Poner en valor y darle la importancia necesaria al equipo humano que ponga en marcha el proyecto. El talón de Aquiles de cualquier proyecto son las relaciones humanas. Lo vivimos en el día a día y eso hay que atenderlo y darle los cuidados que merece. Hay que organizarse, hay que evaluar, gestionar... Proyectos como éste tienen las connotaciones del atractivo de la acción política y posibilita la incorporación de personas que tienen mucha ilusión por ese lado, pero que cuentan con poca experiencia o motivación por la gestión de un proyecto que también es económico y requiere de mucha estabilidad y compromiso.

La independencia económica y política es muy importante también, estamos abiertas a cualquier proyecto progresista y transformador, sin dogmatismos, pero anteponemos nuestra autonomía y soberanía política. Por otra parte, no sólo basta con garantizar un espacio abierto, también es necesaria una actitud abierta en las personas que formen parte del proyecto. Sin prejuzgar y entendiendo que las personas somos cambiantes y hay que comprender y asimilar estos procesos.

¿En qué manera hacéis incidencia política sobre los titulares de obligaciones para que se garanticen los derechos (cambios legislativos, cambios en actuaciones concretas...)?

La primera es ofreciendo herramientas de crítica y autoformación. Creemos que la selección de libros y actividades que ofrecemos facilitan esa incidencia. La segunda cediendo el espacio en la medida que lo necesiten, y tengamos capacidad, a todas aquellas iniciativas que quieren defender los derechos sociales o las libertades ciudadanas, haciendo posible esa interrelación de luchas y de movimientos transformadores.

¿Cómo la propia iniciativa favorece o garantiza el ejercicio de derechos a través de su actividad, su manera de organizarse, etc?

Nuestra organización interna intenta responder y poner en práctica la democracia directa, participativa, con una fórmula asamblearia, de consenso, la autorresponsabilidad con el proyecto en el cuidado del espacio, en la gestión, en la organización... A su vez, las publicaciones que defendemos, como la difusión que hacemos de la prensa autogestionada, favorecen el derecho a una información crítica e independiente, a la libertad de pensamiento, a la autoformación de la opinión pública.

La cesión del espacio a colectivos afines o su integración en la asamblea de gestión del proyecto, si lo desean, es otra de nuestras fortalezas, por ejemplo, aquí ha estado la asesoría de Stop Desahucios o la Red de Apoyo a Sin Papeles, y están el grupo de Derechos Civiles del 15M y la Asociación Libre de Abogados de más reciente creación. También nos apoyamos mutuamente con La Cooperativa Integral Aragonesa, y el colectivo antimilitarista Mambrú, heredero del histórico movimiento local por la insumisión, es un valor reconocido en el proyecto.

¿Cómo favorece los procesos de empoderamiento de los titulares de derecho en un sentido amplio?

El empoderamiento se consigue también por la forma en la que tratas a la gente. Intentamos que las personas y los grupos que pasan por aquí sientan esto como suyo y, si quieren y nos sentimos afines, que lo hagan definitivamente suyo. Cuando te acaban de desahuciar de tu casa y te despojan de lo tuyo, cuando no tienes papeles ni espacios en los que te escuchen y traten como igual... El complejo de culpabilidad con el que se carga a la persona lo intentamos transformar en empoderamiento personal y grupal, ayudando a que las personas pasemos a ser sujetos políticos, a través de la forma en que nos relacionamos, compartiendo inquietudes, saberes, herramientas y, sobre todo, ganas, muchas ganas por transformar juntas nuestras vidas.