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Desmontando a la Pili

C/ Don Juan de Aragón 21 local. 50.001 Zaragoza info@desmontandoalapili.com http://www.desmontandoalapili.com

Desmontando a la Pili S.Coop nace al observar que el mercado erótico no tiene en cuenta a todas las personas y mucho menos a las mujeres; representa un mercado lleno de oportunidades para disfrutar del sexo, pero con un enfoque muy pobre, rígido y sesgado de la sexualidad. De esta manera se crea la cooperativa, formada por mujeres, en la que la sexualidad se entiende como parte integral del desarrollo de las personas y se lucha en pro de una sexualidad basada en la diversidad, el respeto, el placer y la salud. Pertenece a REAS Aragón, Coop57 Aragón, MESCOOP Aragón (Servicios para el Mercado Social)

Herramientas

Democracia Económica

A través de sus actividades de tuppersex, de talleres, terapias o la venta de juguetes eróticos y terapéuticos pretenden desmontar todos los miedos, tabúes, inseguridades, frustraciones y represiones que hay en torno al sexo, estimulando el agenciamiento y fomentando la autonomía. La Pili representa todo eso que llevamos dentro y que impide vivir nuestro sexo de forma libre y alegre. La idea es desmontar a esa Pili para construir una sexualidad autónoma, facilitando la salud y el placer. En cuanto al funcionamiento interno cuenta con estructuras de trabajo participativas donde las trabajadoras toman decisiones conjuntas y comparten responsabilidades

Acción eco-socio-política

Desmontando a la Pili aboga por articular estrategias que estimulen, desde un plano integral y transversal, las sexualidades autónomas y libres, desde el placer y la salud. Estrategias que tendrían que desembocar en unas políticas que tengan en cuenta las subjetividades e individualidades de las personas a través de una mirada feminista y planteando la cuestión sexual como cuestión estructural. Como parte de su compromiso ambiental priorizan productos ecológicos, no testados en animales o provenientes de cultivos orgánicos. A través de los juguetes eróticos para niñas grandes “fomentamos el consumo responsable hasta en la cama para pedalear hacia otra sexualidad basada en la diversidad, el respeto, el placer y la salud”

Transferencia y replicabilidad

Desmontando a la Pili cuenta con una red de asesoras en Zaragoza y Sevilla que permiten llevar su filosofía y práctica más allá de Zaragoza, ciudad donde desarrollan principalmente su actividad

Igualdad

El equipo de mujeres que forman Desmontando a la Pili comparte una visión feminista, dentro de la cual se sienten reconocidas y cómodas con el ecofeminismo y el transfeminismo. Con su actividad intentan desmontar las reglas y el funcionamiento del mercado erótico y del sexo, fuertemente sexista y patriarcal, convirtiéndolo en una herramienta social, educativa, erótico-saludable, sostenible y válida. La visión feminista hace que se esfuercen para conseguir una verdadera conciliación de la vida personal, social, familiar y laboral, así como un fomento del bienestar y los afectos. "Un trabajo que nos mueva hacia una verdadera soberanía de los cuerpos"

Entrevista

¿Cuáles son los hitos clave de vuestra trayectoria para llegar a donde estáis ahora?

El primero fue la salida al mercado “calles vivas” porque ahí tomamos la decisión de juntar las actividades que estábamos haciendo cada una por nuestro lado y unificarlas en un proyecto común.

El siguiente fue entrar en los viveros de Zaragoza Activa. Supuso tener un espacio donde trabajar y un alquiler asequible, pero ante todo significó que un proyecto de sexo llevado por mujeres desde una visión feminista tuviera el respaldo del Ayuntamiento, dándole credibilidad.

El tercer hito fue la constitución de la cooperativa; luego el reconocimiento que nos dieron en Córdoba de buenas prácticas en economía solidaria en 2011 y, al año siguiente, abrir nuestro propio local a pie de calle.

Por último, en octubre de 2014, nos acreditaron como psicólogas sanitarias y reconocieron el espacio como centro sanitario, lo que nos sitúa no sólo como una tienda de productos eróticos sino como un espacio vinculado a la salud.

¿Qué es lo que mejor ha funcionado? ¿de lo que estáis más orgullosas?

Haber conseguido crear espacios de seguridad, de intimidad, donde la gente se siente cómoda para venir a hablar o preguntar sobre sexualidad; espacios donde se habla de sexualidad con naturalidad, en términos más alegres, divertidos y relajados.

¿Qué os queda por hacer? ¿Principales retos?

Reforzar la parte educativa con adolescentes. Los talleres con padres y madres funcionan muy bien, pero con los jóvenes cuesta más. No es porque no haya interés por parte de los centros educativos sino porque no cuentan con suficientes recursos económicos. Si fueran gratis, entonces se harían. 

Y, por supuesto, seguir disfrutando de nuestro trabajo.

Dad dos claves a alguien que quiera iniciar un proyecto similar

Saber por qué quieres hacer un proyecto así. Para nosotras, Desmontando a la Pili significa dar forma a algo que tenemos en la cabeza. Si existe esa coherencia y ese interés, el proyecto cobra sentido. Y luego, contar con redes, con apoyos… olvidarse de hacerlo sola.

¿En qué manera hacéis incidencia política sobre los titulares de obligaciones para que se garanticen los derechos (cambios legislativos, cambios en actuaciones concretas...)?

El tema al que nos dedicamos pertenece a lo íntimo, a lo privado, por lo que nuestra incidencia política viene desde lo micro. Llegamos a la casa de la gente (literalmente) y allí les hacemos reflexionar sobre el feminismo, la autoestima, el cuidado del cuerpo y del medio ambiente; intentamos cambiar las dinámicas de relación para que se basen en el buen trato y la equidad, no en la desigualdad. Un discurso que pretendemos reemplazar y que, cuando se junte a otros discursos políticos, incidirá en lo macro porque la gente modificará sus prácticas de vida.

Por otra parte, nos sumamos y apoyamos otras iniciativas como la red de mujeres profesionales de la salud que sí trabaja en incidencia política más macro, en el sentido de hacer propuestas o modificar leyes.

¿Cómo la propia iniciativa favorece o garantiza el ejercicio de derechos a través de su actividad, su manera de organizarse, etc?

Nos centrarnos en la organización horizontal que, aunque pueda ralentizar nuestra dinámica, no deja de ser la clave para realizar las cosas desde esa coherencia que es la que da credibilidad al proyecto. Plasmamos los cuidados dentro de la cooperativa y damos cabida a nuestros propios agenciamientos (preferimos esta palabra a la de empoderamiento porque habla de tomar las riendas de tu vida desde unas relaciones más iguales, no desde relaciones de poder).

¿Cómo favorece los procesos de empoderamiento de los titulares de derecho en un sentido amplio?

A través del derecho a la información. Acercamos información o recursos sexuales a la gente hablando siempre desde la singularidad y la diversidad. Trabajamos desde las necesidades de la gente; no damos por sentado qué es lo que necesitan. Permitimos que sean ellos y ellas los que encuentren y planteen sus deseos, lo que lleva a estimular su propio agenciamiento y fomentar su autonomía.

Y del derecho a la salud, no solo física sino también emocional, y por tanto entendida no como ausencia de enfermedad, sino como derecho a promover tus propias capacidades y disfrutar de tu propia vida.