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Economía Solidaria y Enfoque de Derechos

Autor/a: 
Irene Escorihuela Blasco - Observatorio DESC

Como se veía en el primer apartado, el enfoque de derechos implica un cambio de valores y prácticas radical. Se trata de un cambio de prisma equiparable al de la economía social y solidaria, abordando la economía desde un punto opuesto al hegemónico. En ambas esferas, el capitalismo ha ahondado tanto, que revertir las prácticas y valores aprehendidos resulta una tarea titánica. De este modo, no nos encontramos ante una propuesta a pequeña escala, sino que estamos afectando el corazón de la bestia, allí donde más le duele: las relaciones de poder fruto del manejo de la economía.

Por lo tanto, el enfoque de derechos y la ESS no son más que dos caras de la misma moneda. El uno no puede vivir sin la otra. Un modelo de economía no puede definirse como social y solidario sin tener en cuenta los derechos humanos, al mismo tiempo que los derechos humanos no pueden concebir una economía sin que sea social y solidaria. En consecuencia, incorporar el enfoque de derechos no es más que ser conscientes de esta interrelación e intentar potenciarla. Es importante darse cuenta de que los derechos humanos son inherentes a la ESS y que deben tratarse de forma integral y transversal siempre que sea posible.

Los dos ámbitos comparten valores, ideales y prácticas. De este modo, existe una estrecha vinculación entre los principios que guían la ESS y los derechos humanos. En primer lugar, encontramos la democracia como lugar común. De algún modo, se trata de la punta de lanza de cualquier proyecto que incorpore el enfoque de derechos y también la razón de ser de la ESS. La democracia entendida como un sistema de gestión comunitario, de respeto y de toma de decisiones atraviesa la ESS en toda su amplitud. Por su parte, el respeto por los derechos humanos parte indiscutiblemente de la democracia como premisa.

Otros de los valores que se comparten son la cooperación, el compromiso, el apoyo mutuo, la equidad o la solidaridad. Todos ellos se ponen en práctica por medio de las actividades diarias de la ESS, así como en la manera de concebir y gestionar la propia economía. La ESS se basa en el bienestar de las personas y su entorno, en lugar de la acumulación de beneficios. Se promueve además un consumo responsable y una repartición equitativa de los beneficios. Se trata, por lo tanto, de reconocer y poner en valor las necesidades y anhelos de las personas, y de darles respuesta de la forma más equitativa posible. Los derechos humanos, por su parte, son el medio básico por el cual las personas podemos desarrollarnos en libertad y dignidad. La realización de los derechos está presente en cada aspecto cotidiano de nuestras vidas. Todos estos valores y prácticas abordan desde una perspectiva interesante la dignidad humana, epicentro de los derechos humanos, como se ha visto. Es éste el punto central de conexión entre la ESS y los derechos humanos: el respeto por la dignidad humana. De esta manera, en la ESS se evitan formas de actuar que atenten contra la dignidad humana y que, por lo tanto, vulneren los derechos de las personas, como el esclavismo, la explotación o la inequidad.

Además, la ESS no sólo vela por otro tipo de economía que ponga en el centro a las personas y no el capital, sino que lo hace con respeto a la naturaleza y el medioambiente. Esta esfera ha cobrado también relevancia en el ámbito del derecho internacional de los derechos humanos durante los últimos años. En efecto, las constituciones más avanzadas en término de derechos, como la ecuatoriana de 2008, reconocen los derechos de la naturaleza. Algunos autores apuntan a un desplazamiento de la concepción antropocéntrica de los derechos «humanos» hacia un punto de vista más universal, donde tendrían cabida los derechos de los animales no humanos y de la naturaleza. Por ejemplo, se están implementando un cambio de denominación para los derechos económicos, sociales y culturales (DESC), añadiendo una a al final (DESCA), en referencia a los derechos ambientales.

En definitiva, la ESS y los derechos humanos están estrechamente vinculados. La incorporación del enfoque de derechos es solamente la toma de conciencia de ello y la supervisión de su cumplimiento en los distintos proyectos y entidades. Es importante velar para que las actividades de la ESS no se aparten de la realización de los derechos humanos en su diversidad, especialmente de aquellos sectores con mayores dificultades.